BONGO
La señora Genoveva estaba durmiendo en su casa cuando sintió que el ruido del mar era cada vez más intenso y cercano. Por una ventana se asomó a ver qué sucedía, allí se percató que el agua ya estaba centímetros de su puerta. Inmediatamente corrió para escapar junto con su hermana, pero el corte de luz les impidió seguir. Fue ahí cuando su perro de toda la vida, Bongo, comenzó a ladrar para indicarles por donde debían caminar. “Apenas nos quedamos sin electricidad empezó a ladrar para enseñarnos el camino. Nos sacó fuera de la casa, y en la más absoluta oscuridad nos condujo hacia el cerro. Debimos recorrer, no se veía nada, pero nos sentimos seguras porque Bongo fue nuestro guía y nos puso a salvo en un lugar seguro”, cuenta emocionada. Las dos mujeres actualmente se encuentran bien gracias a la valentía de su mascota.



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